Es lamentable que el Hotel Puerta de África, lejos de ser una sociedad municipal solvente, especialmente si se quiere apostar por el sector turístico, se haya convertido en un mero cortijo, mantenido por los ciudadanos, para que los políticos y los cargos que componen esta sociedad lo tengan como un cortijo donde poder celebrar sus fiestas, celebraciones y comilonas.