Y al final se hizo la voluntad del presidente. Los días estaban contados para el que hasta este martes era consejero de Sanidad, Javier Guerrero, quien era instado a firmar un documento donde quedaba plasmada su dimisión, y en el que, en lugar de valorarse el magnífico trabajo realizado por Guerrero, sólo ha primado que ya estaba siendo un estorbo, además de que Ceuta estaba en el disparadero de los medios nacionales debido al supuesto escándalo de su vacunación.