Como ciudadana de esta ciudad, con pleno derecho a dar mi opinión, lamento enormemente que existan asociaciones en Ceuta, no sé si impulsadas con dinero público, que siguen apostando por quien en su día atacó de manera reprobable a las mujeres, al decir, entre otras cosas, que éstas eran unas fornicadoras si usaban perfumes, que no podían ponerse tacones de agujas, ni mucho menos llevar pantalones vaqueros.
