Estos que llevan tantos años en política gracias a los estómagos agradecidos, creen que pueden seguir mintiendo y haciendo que los ciudadanos a su vez, sigan creyendo todas sus mentiras. Ahora bien, llega un momento en el que, ante tanto desengaño, ya es más difícil que se les crea, siendo justo en ese instante cuando los electores ya no saben definir a ciencia cierta quienes son unos u otros.
