Soñar no cuesta dinero…por eso quiero que se tome esto como un sueño.
Soñar no cuesta dinero…por eso quiero que se tome esto como un sueño.
Una de las medidas básicas de cualquier programa electoral, que desde luego la inmensa mayoría de españoles vería con buenos ojos, sería una rebaja de impuestos, un incremento de becas para estudios superiores, un aumento del salario mínimo, pero también, lógicamente, una disminución considerable del sueldo de nuestros políticos, entre otras muchas.
Nada está decidido, ni en Ceuta, ni en Madrid, ni en el resto de España. Todavía no se ha votado. El resultado electoral depende del voto individual y secreto de cada persona. La llave que puede abrir el cambio, la última palabra, la decisión definitiva, la ratificación, la validación de lo que va a suceder en Ceuta, en Madrid y en el resto de España en los próximos cuatro años, sin duda depende de una acción y de un nombre, el voto que deposite la ciudadanía.
Ha pasado un año desde que mis compañeros se pusieron al frente del Grupo Parlamentario Socialista, un año desde que entraron al panorama político nuevas formaciones, y un año desde que el Partido Popular estuviera a punto de perder la mayoría absoluta gracias a una ciudadanía cada vez más consciente de las mentiras y las manipulaciones, de la doble moral y las verdades a medias.
Mucho se ha hablado sobre la visita del presidente en funciones y líder del Partido Popular, Mariano Rajoy, a Ceuta. Algunos lo elogian, otros la creían necesaria, otros directamente no opinan y para otros mejor que ni hubiera venido.