Una vez conocidos los resultados definitivos del proceso electoral celebrado en el día de ayer, compartiré con ustedes algunas reflexiones en relación a unas Elecciones Autonómicas y locales, que han teñido de color el mapa de España; rojo, azul, morado, naranja, rosa, etc. Unas elecciones cuyos resultados habrán supuesto una sorpresa para los menos, pero al resto la constatación de una realidad consecuencia lógica de la labor desarrollada en los últimos años por las diferentes formaciones políticas concurrentes. Un proceso electoral que ha planteado un nuevo escenario político preludio de lo que podría suceder en las Elecciones Generales a celebrar antes de la finalización del año.