Estudiar en Ceuta no sólo supone esfuerzo y dedicación, también supone aprender a sobrevivir en una residencia que parece olvidada por quienes deberían garantizar unas condiciones dignas. No es sólo una residencia, es el hogar de decenas de estudiantes que han venido a formarse, a labrarse un futuro. Pero, ¿qué mensaje se les está enviando cuando ni siquiera se les garantiza un espacio habitable?
