En nuestro país, el personal de seguridad privada es una pieza clave para garantizar la protección de infraestructuras, eventos y espacios públicos. Sin embargo, en los últimos años, las agresiones hacia estos profesionales han aumentando de manera alarmante, poniendo en riesgo no solo su integridad, sino también la seguridad de todos nosotros. Este problema que ha crecido un 15% en el ultimo año, requiere de atención inmediata y soluciones concretas. Afortunadamente, otros países ya han implementado medidas exitosas que podrían servir de modelo parar España.
