Si Felipe VI y la reina Letizia tenían previsto viajar a Ceuta y Melilla antes de que estallara la crisis migratoria, o más bien la invasión de Ceuta, del pasado 30 de julio, lo lógico habría sido que, una vez producida una situación de semejante magnitud, la visita se hubiese adelantado. Han pasado 42 días desde aquella invasión y todavía seguimos sin una fecha concreta. Mientras tanto, los ceutíes siguen teniendo que afrontar una crisis que pone a prueba a diario a la ciudad y que deja una sensación evidente de abandono.
