El interventor de la Ciudad sigue haciendo de las suyas, y además con total impunidad, alevosía y premeditación, ya que el pago a proveedores, en muchos de los casos, se está alargando a más de seis meses, incluso en algunos casos a 10 meses. Tal es la situación que durante el pasado mes de febrero se estaban abonando facturas de proveedores emitidas el año pasado, cuando la ley es meridianamente clara y dice otra cosa bien distinta.
