El desarrollo de las sesiones plenarias y las continuas salidas de tono de los integrantes de Vox, que pleno a pleno buscan el enfrentamiento directo a base de insultos y descalificaciones, se han convertido lamentablemente en una tónica general, y lo peor de todo es que lejos de que estas puedan desaparecer algún día, mucho nos tememos que a medida que se vayan acercando las elecciones municipales, más se irá recrudeciendo ese discurso de odio, de acoso y derribo, el discurso del insulto que tanto utiliza Vox para intentar minar la capacidad del resto de contrincantes políticos.