Una vez más, el Colegio de Médicos ha tenido que salir a condenar la última agresión verbal a un facultativo del Hospital. Y, aunque parezca sorprendente, este tipo de incidentes se ha convertido en un triste hábito. Las agresiones a los profesionales sanitarios han pasado de ser hechos aislados a formar parte de su día a día. Y, mientras el problema crece, nos preguntamos: ¿las autoridades llevan la cuenta real de estas agresiones?
