Es absolutamente incomprensible e inaceptable que más de un mes después de la invasión las calles de nuestra ciudad continúen llenas de personas ilegales que campan a sus anchas mientras muchísimos ceutíes no quieren ni salir de sus casas por la inseguridad que genera la presencia de estas personas.
Es absolutamente incomprensible e inaceptable que más de un mes después de la invasión las calles de nuestra ciudad continúen llenas de personas ilegales que campan a sus anchas mientras muchísimos ceutíes no quieren ni salir de sus casas por la inseguridad que genera la presencia de estas personas.
Además, estos marroquíes cada día que pasa tienen menos respeto a los Cuerpos y Fuerzas de Seguridad, a los militares y a la Policía Local, quienes tienen órdenes de no hacer nada con los invasores que hasta les amenazan con cuchillos.
Y con este panorama el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, y su ministro Grande-Marlaska siguen demostrando tener una absoluta desvergüenza con el pueblo ceutí, al que no ofrecen soluciones pese al tiempo que ha pasado ya desde que un día Marruecos volvió a permitir y a alentar la entrada masiva en Ceuta.
¿Estaría Madrid o Sevilla así si les hubiera pasado a ellos? La respuesta es evidente: no.