Conviene poner las cosas en su sitio. Juan Vivas está defendiendo a Ceuta y hace bien. Muy bien, de hecho. Pero tampoco hace falta ponerle una capa, entregarle un escudo y presentarlo como el nuevo vengador de Marvel. Lo que está haciendo es, sencillamente, lo que corresponde al presidente de una ciudad: defender los intereses de sus ciudadanos.