Las similitudes de los atentados en Barcelona (2017), Paris (2016), Mumbai (2007), Londres (2005) y Madrid (2004) por citar algunos que me vienen a la memoria, dejaron bastante claro que se trataba de un nuevo acto de fundamentalistas islámicos, supuestamente con el patrón común de matar en nombre de Dios. Algunos observadores sugieren que intereses de todo tipo (religioso y económico) pueden estar detrás de las razones que han impulsado a los extremistas musulmanes a atacar no solo Occidente sino todo el mundo.
