No es ninguna sorpresa lo que está pasando. Algunos lo dijimos hace tiempo y hoy los hechos empiezan a darnos la razón. El Gobierno de Pedro Sánchez no está reformando un sistema de financiación, está comprando apoyos políticos a base de privilegios, desigualdad y concesiones que rompen la idea de España como nación común. Cuando Ayuso habla de soborno, corrupción o robo, no exagera: describe un método de poder basado en pagar favores con el dinero de todos.