El ministro para la Transformación Digital y de la Función Pública, Óscar López vuelve a salir en defensa de ceder a Cataluña la gestión de la oferta pública de empleo, recordando, eso sí, que la decisión necesita el aval del Congreso. El matiz legal está bien traído, pero no tapa el fondo del asunto: otra concesión más en una cadena que ya parece no tener final.