El Gobierno insta a Sumar a seguir su supuesta hoja de ruta progresista para evitar la llegada de PP y Vox. El mensaje suena solemne, casi épico, pero a uno le entra la risa floja al preguntarse cuál es exactamente ese mapa. ¿El de los discursos grandilocuentes o el de los atajos que siempre acaban en el mismo barranco?