La noticia de que la Audiencia Nacional ha reclamado al PSOE información sobre pagos en metálico entre 2017 y 2024 ha caído como un jarro de agua fría en un ambiente político ya enrarecido. No es poca cosa que un tribunal tan relevante quiera poner orden y pedir papeles: el gesto, por sí solo, revela inquietud institucional y alimenta la impresión de que algo no se está gestionando con toda la claridad debida.