Película Documental que con cinco testimonios de judíos narran la deportación de cuatrocientos mil judíos húngaros a Auschwitz en seis semanas.
Película Documental que con cinco testimonios de judíos narran la deportación de cuatrocientos mil judíos húngaros a Auschwitz en seis semanas.
Ahora que todavía me respeta la artrosis, me viene de maravilla dar paseos. Antes me gustaba dar la vuelta al pantano del Renegado, pero como lleva ya tres años cerrado por unas obras de acondicionamiento que nadie ha llegado a ver (La Confederación Hidrográfica del Guadalquivir tiene la misma diligencia en ese aspecto que la que tiene para aprobar el informe que paraliza el PGOU, es decir, ninguna), pues me voy para el monte Hacho. Eso sí, me voy un poco enfadado porque no puedo disfrutar del embalse como antaño y parece que a nadie le importa un bledo.
No sé quién eres. Eso es lo primero que hay que decir, porque tú tampoco lo sabes de mí, más allá de una foto que has sacado de donde no debías y de dos palabras, fascista y violento, que has pegado a mi nombre sin haberme leído, sin haberme preguntado, sin haber comprobado nada. Y aun así, no te escribo con rabia. Te escribo porque creo que todavía es posible hablarle a la persona que hay detrás del perfil falso, aunque sea difícil creer que la hay.
En julio del 2026 se produce el atentado a la soberanía de España más importante de los tiempos modernos, más de 100.000 invasores atacan las fronteras accediendo a la ciudad españolísima de Ceuta. Entre los invasores se encuentran cientos de expresidiarios liberados en la fiesta del trono del dictador marroquí, los cuales son convenientemente arengados hacia nuestra ciudad, miles de ciudadanos desesperados que habitan la miseria de los fondos sociales de Marruecos a los cuales se moviliza para introducir, aprovechando la masa, a agentes y militares marroquíes. También se aprovecha la ocasión para la introducción de yihadistas en Europa ya que el acceso desde Ceuta es mucho más sencillo y discreto.
Existen auténticos especialistas en cambiar los nombres a las cosas, en presentar los hechos de tal modo que resultan distintos a lo que inicialmente nos parecían. Pero no se trata de aclaradores, sino lo contrario, de enfangadores.