Los Presupuestos Generales del Estado en su presentación, elaboración, tramitación y validación por el Parlamento, suponen también un pacto con toda la ciudadanía. Credibilidad, transparencia, pedagogía y evaluación tienen que ir unidos a todo el proceso. Cualquier ciudadano o ciudadana tienen que ver reflejados la atención a sus necesidades, pero sin olvidar la verificación de su cumplimiento.
