Al amparo del artículo 20.1.d de la Constitución Española
Al amparo del artículo 20.1.d de la Constitución Española
El PSOE de Ceuta ha hecho de la crítica su idioma político más reconocible. Denuncia el retraso, la falta de diálogo, la escasa ambición presupuestaria, la parálisis en vivienda y la sensación de que la ciudad avanza a golpe de rutina más que de proyecto. Y, en buena medida, tiene razón.
Hay ciudades que miran al futuro con los pies bien asentados en el presente. Otras, como la nuestra, condenadas por su Gobierno a vivir atrapadas en el siglo XX, impermeables a los cambios, ajenas al progreso. Ciudades que han comprendido que la sostenibilidad es ahorro, que las políticas medioambientales son calidad de vida, que el futuro ya está aquí. Y otras, como Ceuta, en las que su Gobierno vive ignorante y feliz en el siglo pasado. Aquí la transición energética no está en la agenda, tampoco la movilidad sostenible y la política medioambiental se limita a parques y jardines. En Ceuta, al parecer, ni tan siquiera la contaminación es un problema, “porque esto no es China, que aquí con el viento que tenemos, se lo lleva todo”. (Alejandro Ramirez consejero de Medio Ambiente dixit).
La actuación del Gobierno de Juan Vivas en relación con la rampa pública de acceso náutico constituye uno de los ejemplos más claros de la deriva política del Partido Popular en Ceuta. Lo desconcertante no es únicamente el contenido de la iniciativa, sino la disposición del Ejecutivo a respaldarla pese a la existencia de reiterados informes de la Guardia Civil que desaconsejan su implantación por motivos de seguridad.
Cada aniversario de las Fuerzas Regulares nos invita a detenernos unos instantes para mirar hacia atrás y valorar una historia que forma parte del patrimonio militar de Ceuta.