Lo que pasa en esta ciudad estoy segura que se reproduce en pocos sitios.
Lo que pasa en esta ciudad estoy segura que se reproduce en pocos sitios.
Hoy casi nadie se atreve a hablar y menos a escribir y menos a reflexionar sobre las penas de la vida y de la existencia que todo ser humano en mayor o menor medida aguanta y soporta. Es como si ignorásemos la muerte. Hay que intentar sobrellevar, erradicar, reducir las penas de la vida, pero hay que saber, que un día te tocará una y otro día, te tocará otra. Por consecuencia, creo que es más racional, con más sentido común teorizarlas y de ese modo superarlas mejor o de sobrellevarlas de forma más adecuada.
El ciudadano de la calle está saturado de opacidad en las instituciones. Terminan siendo fortalezas inexpugnables, mientras sus dirigentes se protegen detrás de laberintos legales. Sin embargo, bajan a la calle cuando es necesario pedir el voto o para saludar y que no se olviden de sus caras, especialmente en los medios de comunicación.
La Asociación de Mujeres Progresistas, lleva impartiendo talleres a jóvenes adolescentes durante el segundo y tercer trimestre escolar en diferentes institutos de la Ciudad. Tratamos de concienciarlos en Igualdad, En salud Sexual, Contra la Violencia de Género, hablamos de Los Micro Machismos y establecemos un clima de cordialidad y confianza que es enriquecedor para ell@s y para las personas que los realizamos.
¿Cuánta realidad somos capaces de captar y de soportar? ¿Cuánta verdad somos capaces de soportar y aguantar y aceptar? ¿Tanto realidad-verdad interna, de nosotros mismos, de los cercanos, de los lejanos, de la sociedad...? ¿Nos autoengañamos, entre que no sabemos suficientes conceptos para interpretar la realidad, entre que no conocemos suficientes datos y hechos, y al final, no aceptamos toda la realidad-verdad? ¿Y de aquí provienen multitud de errores?