La Unidad Central Operativa (UCO) de la Guardia Civil ha vuelto a demostrar su eficacia entrando con firmeza donde duele: Ferraz, el Ministerio de Transportes, Adif y la Dirección General de Carreteras. Todo relacionado con una presunta trama de corrupción que salpica a altos cargos y entornos del PSOE. Hasta aquí, aplausos. Porque cuando las instituciones funcionan, es justo reconocerlo. Pero también es legítimo preguntarse: ¿y La Moncloa para cuándo?
