Está muy bien que el rey Felipe VI recibiese ayer a Juan Vivas en Marivent para conocer de primera mano cómo ha vivido Ceuta la mayor crisis migratoria de su historia reciente. Está bien que se interese, que pregunte y que quiera escuchar al presidente de la Ciudad. Nadie puede reprocharle eso. El problema es que Ceuta no necesitaba una reunión en Palma. Ceuta necesitaba a su Rey aquí.