Tengo 55 años, nací en el Sarchal y a día de hoy no he cambiado mi residencia. La gente del Sarchal está acostumbrada a que muchas cosas no lleguen a nuestra barriada (como la cobertura del teléfono), pero una de ellas no es ver sus calas (o playas, porque para nosotros son nuestras playas) sucias. Este 2020 no solo tenemos un virus que ha conseguido cambiar nuestro estilo de vida, sino que tenemos una plaga, una epidemia mucho más infecciosa y que no se quita con vacuna, sino con educación.
