El vacío regulatorio de la Ley Orgánica 8/2021 deja sin protección efectiva a los profesionales que trabajan con menores en conflicto
El vacío regulatorio de la Ley Orgánica 8/2021 deja sin protección efectiva a los profesionales que trabajan con menores en conflicto
¿Cuántos periódicos en papel y digitales han surgido en estos últimos cincuenta años? ¿Cuántos han cerrado en estos cincuenta años? Evidentemente en Internet un poco menos.
Cada noche, mientras el mundo duerme, hay familias en España que no pueden hacerlo. Se turnan. Se despiertan. Comprueban que el pecho de su hijo sube y baja. Porque para ellas, el sueño no es descanso: es vigilancia. Su hijo tiene síndrome de Ondine. Y su cuerpo, mientras duerme, olvida respirar.
En el día de ayer, 20 de mayo, el INGESA publicó una resolución tremendamente lesiva para los intereses de su personal y que perpetúa asuntos que venimos denunciado en Madrid desde hace años:
Pues ya han pasado las elecciones andaluzas y, más o menos, se han cumplido los pronósticos. Los peores pronósticos, diría. El PSOE ha bajado su representación y el PP necesita de la ultraderecha. Pero no estoy ante el ordenador reflexionando sobre ese escenario. Lo que me planteo es qué debemos hacer los socialistas y, ciertamente, no tengo la respuesta, pero sí aparece ante mí una idea clara: el silencio no es una opción. Hay que hacer un análisis y, muy especialmente, deben hacerlo las voces más autorizadas y con mayor responsabilidad. Yo, sin ser nada de eso, voy a hacer el mío.