Pedro Sánchez vuelve a la carga con su tema favorito: el franquismo. Esta vez, ha advertido que la pérdida de libertades vivida durante la dictadura "puede volver a ocurrir". Suena a guion repetido, una estrategia para dividir y distraer más que un genuino interés en el pasado. Porque si alguien mantiene vivo a Franco, que lleva casi 50 años muerto, es este Gobierno, obsesionado con hacer del dictador el eterno chivo expiatorio de todos los varones.
