Lo ocurrido en torno a Obimace, Servilimpce y Obimasa no parece una simple reorganización: suena a intervención política en toda regla. Primero se anuncian cambios de gerencias y “reordenación estructural”; después, el diseño apunta a un centro de mando común bajo la órbita de Juan Manuel Sánchez Valderrama, hasta ahora gerente de Acemsa. Eso, en la práctica, es vaciar de poder al consejero que formalmente sigue al frente del área.
