Otra semana más, otro alijo frustrado. Diez personas han sido detenidas en el puerto y en la frontera por intentar introducir más de 30 kilos de hachís. Nada nuevo bajo el sol. La noticia no sorprende, pero sí preocupa, porque confirma lo que muchos ya saben y pocos quieren afrontar con la contundencia necesaria: Ceuta sigue siendo un punto caliente en las rutas del narcotráfico.
